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Reutilización de aguas

Los últimos períodos de sequía vividos en España junto a la cada vez mayor concienciación de que el agua potable es un bien escaso y valioso han elevado las exigencias respecto a la depuración de aguas residuales, con el fin de reutilizar este agua, por ejemplo en sistemas de riego de cultivos agrícolos o de campos de golf. PASSAVANT dispone de sistemas de tratamiento terciario, especialmente diseñados para garantizar un agua en perfectas condiciones higiénicas.

El tratamiento terciario convencional consiste en eliminar del agua residual tratada la carga de nutrientes, especialmente el fósoforo. Esta eliminación se consigue por medio de la precipitación química, seguida de la separación mecánica por gravedad (el decantador de lamelas de PASSAVANT). El agua tratada de esta manera se caracteriza por su inapreciable contenido de materia en suspensión y, por lo tanto, por su caso inexistente índice de turbidez, condición necesaria para la higienización.

Para la higienización, el agua es sometida a un tratamiento por rayos UV o por ozono con el fin de desactivar sobre todo las bacterias coliformes que no han podido ser separadas en la etpa anterior. El resultado final es un agua de caracterísistcas similares a un agua potable bruta que la hace especialmente apovechable para sistemas de riego de cultivos agrícolas y de campo de golf.

El proceso
Tras la precipitación y floculación se tiene que considerer la eliminación adicional del fósforo mediante un proceso de separación que sea eficaz y económico. Aparte de la sedimentación mediante el separador de lamelas existen procesos de filtración y tamizado fiables de alto rendimiento.
En relación a estos aspectos, PASSAVANT ha desarrollado y puede ofrecer dos sistemas muy eficaces para la eliminación del fósforo: los filtros de tambor y el MicroTamiz en forma de tambor.

Filtración
Los filtros de tambor están compuestos por uno o más tambores montados en una cuba, en cuyos perímetros se tensa una tela filtrante. Las telas filtrantes se fabrican de fieltro multicapa con un riguroso control de calidad a fin de cumplir con todas las prestaciones requeridas. El espesor y la densidad de las telas filtrantes están en función de las características de filtración de los sólidos.
El proceso consiste, básicamente, en hacer fluir el agua desde el exterior hacia el filtro sumergido en la misma agua. La tela filtrante retiene los sólidos mientre que el agua filtrada fluye hacia el interior del tambor. La limpieza de la tela cargada con los sólidos filtrados se realiza mediante un lavado en contra corriente con el agua filtrada.

La experienca obtenida en el uso de los filtros de tambor condujo al desarrollo de los filtros de disco. En este caso, los tambores se sustituyen por varios discos divididos en segmentos individuales, en cuya superficie se encuentra la tela filtrante. El principio de funcionamiento es idéntico en los filtros de tambor o de disco. La elección de uno u otro depende solamente del caudal del agua a tratar.

Tamizado
Otro proceso para la eliminación simultánea de la materia en suspensión y el fósforo consiste en utilizar el MICROTAMIZ de PASSAVANT, que opera en un ámbito granulométrico de 5 a 150 µm. El proceso consiste en la instalación del MicroTamiz en una cámara. El agua penetra a través del cojinete hueco del Micro-Tamiz a su interior y sale a través de la jaula del tambor donde está instalado el tejido filtante hacia el exterior del MicroTamiz. En el lado interior del tejido del MicroTamiz queda depositada la materia sólida, la cual origina una resistencia de filtración que, a su vez, produce un aumento del nivel del agua en el iterior del tambor, y se origina así una presión diferencial entre el lado interior y el lado exterior. En función de la presión diferencial, preseleccionable, se inicia la rotación del tambor y el chorreado de limipieza automático del tejido desde el exterior. La materia sólida retendia es extraída a través de un vertedero al exterior.

La salida del agua tratada se realiza, o bien a través de un rebose de regulación fina – que permite una adaptación a las condiciones hidráulicas momentáneas- o a través de unas aperturas en el muro de la cámara.

Un desarrollo posterior al MicroTamiz ha originado el proceso denominado MICROPHOS, con el cual se hace posible una reducción de hasta el 90 % de la materia en suspensión y el fósoforo. El proceso consiste en realizar antes del micro-tamizado dos procesos previos, uno de estabilización y precipitación y otro de aglomeración. En el primero de ellos se añaden al agua bruta las sales ferrosas y, en el segundo, el polielectrolito. El agua tratada mediante este proceso contiene un bajo índice de materias sólidas filtrables y, debido a la precipitación, el contenido residual de fósforo soluble es inapreciable.